Un pequeño problema real es más importante que un gran problema imaginario
Es fácil dejarse llevar por la imaginación:¿qué pasaría sí…?
Te enfocas tanto en tu imaginación qué se te olvida que existen problemas reales qué debes atender.
Un pequeño problema real es más importante que un gran problema imaginario
Es fácil dejarse llevar por la imaginación:¿qué pasaría sí…?
Te enfocas tanto en tu imaginación qué se te olvida que existen problemas reales qué debes atender.